Gerardo Varela está incómodo. El abogado y exministro de Sebastián Piñera no quedó contento con el informe final de la Comisión para la Paz y el Entendimiento. En su habitual columna en El Mercurio, el jurista – dueño de una lengua mordaz – criticó duramente el resultado de la comisión presidencial que entregó 21 recomendaciones para enfrentar el conflicto Mapuche. El Gobierno lo calificó de “avance histórico”. Varela no piensa lo mismo.
“No me gusta la indemnización a colectivos ni que el Estado reconozca grupos separados de chilenos (¿según mi ADN tengo un 14.6% de sangre indígena, me tocará algo?). Somos una nación mayoritariamente mestiza y dividirnos en tribus es una mala idea.”
“No me gusta reconocer pueblos originarios, se altera la igualdad ante la ley y eso termina teniendo repercusiones jurídicas y creando grupos privilegiados. ¿Tienen los changos más derechos que los mapuches y estos más derechos que los españoles y estos que los alemanes, croatas, y palestinos en función de quienes llegaron primero?”
“Reconocer como víctimas a personas cuyos antecesores lo habrían sido, es otra mala idea (¿puedo cobrar el campo expropiado y nunca pagado a mi abuelo?), ¿es justo solo indemnizar a las víctimas de La Araucanía y no a los saqueados del 18 de octubre?”
“Crear un tribunal con mapuches para resolver sus quejas es una mala idea, si se supone que los tribunales deben ser terceros independientes e imparciales.”
El abogado – que también participa como panelista en el programa Política para Adultos junto a Pepe Auth en El Líbero – dedicó algunos párrafos de su columna a las distintas noticias de corte pasional que se han originado en La Moneda y sus ministerios.
“Ojalá aprendamos que si uno elige adolescentes para dirigir un país, es muy probable que el resultado sea malo (…) este Gobierno, igual que los adolescentes que alegan contra el cambio climático mientras fuman, busca objetivos contradictorios como querer industrializar el país, mientras persigue sin piedad a las industrias pesqueras, salmoneras y forestales.”
Lee la columna completa de Gerardo Varela en El Mercurio.





























